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CATERINA DE LA PORTILLA

Enseño a los arquitectos las claves para ejercer como independientes de forma libre, estable y próspera.

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He dedicado 10 años de mi vida a la arquitectura y sé por mi propia experiencia lo frustrante que es abrirse camino en una profesión cada vez menos valorada. El número de arquitectos crece mientras que la demanda de nuestros servicios se mantiene prácticamente igual.

Esta es la realidad: sólo un 20% de las personas que estudiaron arquitectura en los últimos 10 años podrán ejercer como tal con unas condiciones dignas y con una perspectiva de crecimiento.

El otro 80% de arquitectos son personas con un enorme talento, inteligencia y compromiso, pero que no encuentran un medio de vida que cubra sus necesidades y deseos como profesionales.

Si este es tu caso y deseas encontrar la forma de mejorar tus condiciones profesionales actuales, ¡hablemos!

Conecta conmigo en LinkedIn o solicita una sesión de diagnóstico conmigo para tratar los detalles de tu caso y explicarte cómo podría ayudarte sin ningún compromiso:

GRATUITA


 
 

● MEJORAR TU SITUACIÓN COMO ARQUITECTO NO ES MAGIA: ES CAUSA Y EFECTO.


A través de mi programa de 10 semanas te enseñaré a poner en marcha las acciones sencillas que te llevarán progresivamente hacia la realidad laboral que deseas.

 
 

99% DE LOS arquitectos:

→ Sus planes no van más allá de los próximos tres meses. A largo plazo sus planes son difusos, o no tienen. El resto de su vida, todo lo que no es trabajo, parece que está congelado.

→ Piensan que lo más importante para tener un trabajo bien pagado es adquirir nuevos conocimientos y acumular másters y títulos, aunque luego no saben qué hacer con ellos.

→ Se dejan llevar por lo que reluce y las tendencias sin cuestionarse nada.

→ Aceptan condiciones mediocres a cambio de “ganar experiencia”, “ganar cv”, “aprender cosas”, etc. Sacrifican su presente a un futuro que nunca llega.

→ Ven el mercado como una “pelota” gigante e incomprensible, como una alquimia a la que ellos no pueden acceder. Piensan que si un negocio funciona es porque ha tenido suerte.

→ Piensan que su situación actual no depende de ellos. Se sienten a merced de las crisis, la economía del país y las circunstancias en general.

 

1% DE LOS arquitectos:

→ Tienen una visión definida sobre su carrera y saben cuál es su dirección. Pueden planificar a largo plazo y saben exactamente lo que tienen que hacer hoy para llegar a donde ellos quieren.

→ Saben que lo más importante para tener un trabajo bien pagado es detectar un problema real, grande y concreto, y sólo entonces adquieren los conocimientos necesarios para resolverlo.

→ Invierten su tiempo en aquellas cosas que les aporta valor, claridad y eficiencia.

→ Construyen la realidad laboral que ellos desean con rigor y coherencia, y se vuelven expertos de lo que hacen porque saben lo que están haciendo.

→ Comprenden el funcionamiento del mercado a la perfección y saben cómo moverse a su favor. Aplican la ley de la causa y el efecto y comprueban que funciona, una y otra vez.

→ Saben que su situación actual SÓLO depende de ellos. Sus acciones tienen propósitos. Son analíticos y siempre mejoran.

 
 

● ASÍ ES CÓMO FUNCIONA

→ UN SISTEMA DE TRABAJO CUANTIFICABLE Y PREDECIBLE

Reinventamos las reglas del autónomo y traemos la ciencia de las empresas a lo unipersonal. Ser independiente no significa más azar e incertidumbre; con este sistema ser independiente significa certeza y prosperidad.

→ REPROGRAMACIÓN MENTAL

Todo lo que sabemos sobre el trabajo, la profesión y los negocios está roto, es decir, no funciona. Reprogramamos nuestras creencias y visión para conseguir ver las salidas que ahora no vemos, y actuar con la tenacidad que ahora no tenemos.

→ ser libre, elegir tus propias condiciones y ofrecer un servicio de alto valor

Los arquitectos que pasan por este proceso se transforman en profesionales libres que ofrecen soluciones reales a problemas reales. Por eso pueden establecer sus condiciones y vivir de la arquitectura como siempre habían querido.

→ tener un propósito profesional y personal

Cuando nuestros clientes nos pagan lo que cuestan nuestros servicios y les ayudamos a resolver sus necesidades, experimentamos la magia de la verdadera profesión: empoderamiento, valor, agradecimiento y un profundo sentido de lo que hacemos.