02/10
Aprenderemos de
otros profesionales

Las universidades aún hoy ...

... imparten programas de estudios según campos cerrados y concretos de conocimiento. Estos son campos estancos en los que aprendemos una serie de teorías y estrategias prácticas para construir una supuesta carrera en una dirección concreta.  

Y es así como concebimos las profesiones: como grupos estancos de conocimiento y experiencia. Es así como concebimos la profesión de arquitecto, como una esfera cerrada de conocimiento y experiencia. Es así como concebimos la profesión de geógrafo, como una esfera cerrada de conocimiento y experiencia. Es así como concebimos la profesión de abogado, como una esfera cerrada de conocimiento y experiencia. 

¿Y si estas esferas de conocimiento y experiencia no fueran estancas? ¿Y si el arquitecto se empapase un poco del geógrafo y el abogado un poco del arquitecto? 

Esto es lo que ocurre en realidad — lo que pasa es que la gran mayoría de universidades aún no se han enterado 🤭 


El conocimiento no es estanco.

Ni nosotros somos todopoderosos. ¿Por qué aprender de otros profesionales? Porque sabremos más y porque tendremos más poder. En este mundo líquido las cosas se mezclan, se diluyen unas en otras, cambian, mutan, se transforman. Y lo mismo está ocurriendo con las profesiones, incluida la nuestra.

Pensar que nuestra esfera de conocimiento y experiencia es estanca es sencillamente limitarnos. ¿Qué necesidad tenemos los arquitectos de limitarnos en estos momentos? ¿Nos va tan bien como para permitirnos ese lujo? 

Con el anterior principio comprendimos el valor de cuestionarlos lo que “hace o no hace un arquitecto”. Nos dimos cuenta de que esta definición en realidad nunca ha estado cerrada y que precisamente esa es una virtud de nuestra profesión: su definición la construimos entre todos.

Cuando tenemos el valor de construir nuestra propia definición sobre nuestro medio de vida, estamos abriéndonos a otras posibilidades, a aprender de otros conocimientos, a beber de otras profesiones. Aprender es observar y al observar a otros compañeros 👀 en otras ramas diferentes de desarrollo aprendemos a reinventarnos nosotros. ¿En qué trabajan tus amigos? ¿A qué se dedican tus familiares? ¿Cómo se ganan la vida tus conocidos? 


Encontramos inspiración.

En lo que está fuera de nosotros: en otras personas, en otros profesionales 👉 en las tareas que desarrollan, en los servicios que ofrecen, en sus estilos de vida, en sus modelos de negocio, en los nichos a los que se dirigen, en las oportunidades que aprovechan, en el mundo que ayudan a construir, en las transformaciones que llevan a cabo... 

Es hora de sacar la cabeza de nuestra pequeña esfera estanca de conocimiento y experiencia, y observar el mundo que tenemos a nuestro alrededor. Existen perfiles profesionales increíbles que no forman parte de ningún plan de estudios universitarios, cuyo nombre no está registrado en ninguna academia, perfiles profesionales que serían imposibles de transmitir a través de un máster. Observemos a estos brillantes profesionales y tratemos de comprender cómo llegaron ahí y qué pueden enseñarnos. 

Los arquitectos deberíamos encontrar inspiración en personas que no sean arquitectos. Deberíamos empaparnos de otras disciplinas, deberíamos acercarnos con más frecuencia a aquello que nos resulta extraño, salir de nuestra zona de confort. Porque solo así podremos cultivar la mirada de lo que ahora nos vemos.


Juntos somos más.

Más que un simple título universitario. Juntos conformamos una fórmula única para ofrecer un servicio único e importante. Cuando colaboramos con otros profesionales estamos apostando por una combinación de conocimiento singular que nunca jamás podrá ofrecer una persona individual por sí sola.

En un mundo hiperconectado en el que abundan los profesionales con enseñanza superior, tener un título solitario no es ninguna garantía. En un mundo hiperconectado deberíamos sacar provecho de esta conectividad y nutrirnos del know-how de los demás. En este mundo hiperconectado las colaboraciones estratégicas son la llave que nos abre la puerta para atender problemáticas poco atendidas, evitando así el exceso de competencia. 

Cuando nos juntamos con un programador, somos más. Cuando nos juntamos con un economista, somos más. Cuando nos juntamos con un ingeniero, somos más. Cuando nos juntamos con un consultor, somos más. Cuando nos juntamos con un diseñador industrial, somos más. Cuando nos juntamos con un experto en logística, somos más. Podemos hacer más. Podemos ofrecer más. Podemos ganar más 🙌.


No te empequeñezcas ...

... ante esa voz que nos dice “no sé hacerlo”; tenemos la gran receta mágica en un mundo hiperconectado: conectar con el otro y pedir ayuda es más fácil que nunca. Tratemos de conformar equipos multidisciplinares con personas que no sepan lo mismo que nosotros. Mezclémonos, diluyámonos, transformémonos en arquitectos más competentes de lo que somos hoy. 

La era de “las áreas de conocimiento” está llegando a su fin. En un futuro más próximo de lo que pensamos, llegará un momento en que “estudiar una carrera” no tenga nada que ver con lo que conocemos hoy en día; y “ejercer una profesión” signifique algo muy distante de lo que practicamos ahora. Con toda probabilidad serán conceptos menos estancos y más abiertos — menos predefinidos y más orgánicos. Ya está ocurriendo. Lo cual es fascinante porque tenemos la posibilidad de ampliar nuestro alcance y ofrecer mejores servicios con los que ayudar a más personas. 

Principio 01/10 — Cuestionaremos lo que aprendimos que hace o no hace un arquitecto ›
Principio 03/10 — Sustituiremos la queja por la responsabilidad 

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